Entrevistas

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Entrevista Diario La opinión de Málaga - Sección Luces - Lunes 18 de Septiembre de 2006 Marisa Sevillano - Clarividente y Futuróloga

      
Sevillano prepara el Primer Congreso Mágico de Málaga. (L.Carnero).

"La diferencia entre hadas y brujas es que unas nacen y las otras se hacen"

Si alguien se atreve a decir que la pasión es una de las virtudes que menos abundan en el plano laboral, éste no es el caso de Marisa Sevillano, una mujer que lleva más de 30 años dedicada en cuerpo y alma a un don con el único objetivo de ayudar a la gente.Cordobesa de nacimiento e hija de un militar, tuvo que abandonar pronto España por condición familiar y el franquismo, circunstancia que aprovechó para viajar y ejercer su profesión por innumerables países de todo el mundo.Después de vivir muchos años en Torre del Mar y Marbella, Sevillano vive actualmente en la capital Malagueña, lugar en el posee un despacho repleto de diplomas y de fotografías en las que aparece con grandes personajes de la sociedad española.

-¿Cuál es la diferencia entre una bruja y una clarividente?
-La diferencia en tan sencilla como esencial.La clarividente nace, mientras que la bruja se hace.Yo pertenezco al primer grupo, que también es conocido como el de las hadas.

-¿Y cuándo se da cuenta de que es un hada?
-Muy pronto. Yo tendría siete años cuando comprendí que era diferente a los demás. Al principio era con cosas simples a las que no das importancia, pero poco a poco te das cuenta que tienes una capacidad que la mayoría no posee.

"Yo tengo un don y pienso que Dios me lo ha dado para ayudar a la gente."

-¿Se trata de un don y una profesión especial que siempre ha luchado contra el escepticismo.¿Qué hay de verdad y qué hay de mentira?
-Como bien dices, se trata de una profesión.Y en todas las profesiones hay intrusismoy personas que deberían dedicarse a otra cosa.Yo me limito a defender mi trabajo y mi trayectoria, que es de más de 30años y con un currículum que avalan mis clientes.También te puedo decir que he renunciado a muchas cosas, y te hablo de dinero, para proteger mi dignidad profesional.

-¿Por qué hay tanto escepticismo?
- Porque no hay una explicación científica que nos ampare, y eso puede dar lugar a la duda. No tenemos licenciatura como los médicos o los abogados. Eso sí. Dentro de mi profesión tengo la suerte de contar con un gran respeto de mis compañeros.

-¿Y qué explicación le da usted?
-A veces no entiendo por qué tengo ésta capacidad e incluso me doy miedo a mí misma. Alguna razón debe existir para que Dios me diese éste don, y yo prefiero pensar que es para ayudar y hacer el bien a personas que lo necesitan.

-¿Existe un perfil determinado de sus clientes?. ¿Quién demanda más sus servicios?
-Es bastante parejo. Te diría que mujeres y hombres acuden al 50 por ciento a mi consulta. Si es cierto que hace diez años los hombres eran más escépticos a la hora de acudir a mi despacho, pero, afortunadamente, eso ha cambiado.

-¿Y los jóvenes?.
-También tengo clientes jóvenes. Sus principales preocupaciones son el trabajo y el amor.

-De su efectividad dependerá la fidelidad de sus clientes…
-Por supuesto. Tengo clientes desde hace muchísimos años que se han convertido en grandes amigos.Y a veces no es fácil.El que se sienta delante de mí es porque tiene problemas. Y yo sufro y lloro con ellos.

-Usted tiene una gran trayectoria y relación con los medios de comunicación.
-Así es. He trabajado y tengo amigos en muchos medios. Irma Soriano, Ana Rosa Quintana, Pepe Navarro , Pedro Ruíz…

-Se dice que tiene clientes famosos.
-Es verdad.Y no famosos. De todas las condiciones sociales y profesiones.Pero sólo es una anécdota. En mi mesa de trabajo no hay categorías y, además de todo lo que se habla aquí se queda entre éstas cuatro paredes.

-¿Qué proyecto trae entre manos?.
-Estoy trabajando por el Primer Congreso Mágico de Málaga. La propuesta está ya entregada al Ayuntamiento. Mi intención es que se celebre el próximo año 2007, que tenga alrededor de 18 stands con sus respectivas temáticas y que acudan cerca de 200 profesionales y especialistas procedentes de todo el mundo.

"Ya no es como hace diez años. Ahora los hombres y las mujeres acuden al 50 por ciento a mi consulta para resolver sus problemas. Tengo clientes famosos y no famosos. Pero en mi mesa de trabajo no hay categorías y, además de todo lo que se habla aquí se queda entre éstas cuatro paredes".